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El equipo MoonLitter · Lectura: 5 min
¿Llevas semanas con la nariz tapada sin saber por qué? ¿Tu gato estornuda más de lo normal? ¿La casa tiene un olor que no desaparece aunque limpies? A veces la culpable es la arena del arenero, y ni te das cuenta. Hay arenas baratas que levantan tanto polvo que afectan la calidad del aire de tu hogar.
Muchas personas asumen que son alérgicas a su gato cuando en realidad el problema es el polvo de la arena. Las arenas de bajo costo están hechas de arcilla con mucho polvo fino que queda suspendido en el aire cada vez que el gato hace sus necesidades.
Si los estornudos, la nariz tapada o la picazón en los ojos empezaron después de adoptar a tu michi, prueba cambiar la arena antes de asumir que eres alérgico al gato. Es el paso más simple y muchas veces es todo lo que hace falta.
Los gatos son igual de sensibles al polvo que nosotros, o más. Si tu gato sale del arenero estornudando, sacude la cabeza con frecuencia o tiene los ojos legañosos sin causa aparente, el polvo puede estar irritando sus vías respiratorias.
Esto es especialmente importante en razas con el hocico chato (persa, exotic shorthair) que ya de por sí tienen dificultades respiratorias. Para ellos, una arena con polvo puede convertirse en un problema de salud real.
"Mi gata persa llevaba meses con estornudos y el veterinario descartó todo. Cambié la arena a MoonLitter y en dos semanas desaparecieron. No lo podía creer."
Esta es la más obvia y la que menos atención le damos porque nos acostumbramos. Si ves polvo levantarse cuando el gato rasca, ese polvo está en el aire de tu casa durante horas.
Haz la prueba: ilumina el arenero con linterna en un cuarto oscuro después de que el gato lo use. Si ves partículas flotando, tienes un problema de polvo. Una buena arena sin polvo no produce esa nube, y el salto de calidad se nota el primer día.
Una arena de calidad controla los olores en la fuente: la aglutinante atrapa el amoníaco en el grumo y el carbón activo neutraliza el olor antes de que se disperse. Si el olor llega al living o al dormitorio, la arena simplemente no tiene la capacidad de control que necesitas.
El carbón activo actúa como un filtro natural que captura las moléculas de olor sin perfumes artificiales que a muchos gatos les molestan y los alejan del arenero.
Si hay rastros de arena en el pasillo o en la alfombra, el problema no es que tu gato sea desordenado: es que la arena es demasiado liviana y sale pegada en sus patas. Las arenas baratas tienen granos muy pequeños que el gato distribuye por toda la casa.
Una arena con granulometría adecuada, más compacta, se queda en el arenero donde corresponde. Menos limpieza general, menos rastros en el sofá.
El primer paso es siempre cambiar la arena, no el gato. Antes de asumir que tienes alergia o llevar al michi al veterinario por los estornudos, prueba con una arena sin polvo durante 2 a 3 semanas y observa si los síntomas mejoran.
Para el cambio, hazlo gradual: mezcla la arena nueva con la antigua durante los primeros días para que tu gato se adapte. La mayoría acepta MoonLitter sin problema.
En Santiago puedes pedir desde nuestra página de Santiago y recibirla en tu casa en 2 a 4 días hábiles.